sábado, 3 de febrero de 2024

El arte de preguntar. O secuestrar diálogos.

 Ten paciencia con todo aquello que no se ha resuelto en tu corazón  e intenta amar las preguntas por sí mismas, como si fueran habitaciones cerradas, o libros escritos en una lengua extranjera.

No busques ahora las respuestas que no estés preparado para vivir, pues la clave es vivirlo todo.  

Vive las preguntas ahora. 

Tal vez las encuentres, gradualmente, sin notarlas, y algún día lejano llegues a las respuestas.

RAINER MARIA RILKE,
Cartas a un joven poeta


Es cierto que creemos que pasamos gran parte del día haciendo preguntas. Como también creemos que respiramos (y por eso vivimos) cuando cada vez proliferan con más éxito los cursos para aprender a respirar conscientemente... 

Nos ocurre algo muy similar cuando formulamos preguntas. O cuando creemos que formulamos preguntas... inteligentes. 

Una pregunta es una invitación. Una invitación a pensar, explicar, agudizar, profundizar, informar, investigar, conectar.

Una buena pregunta está claramente formulada y nace de una actitud abierta y curiosa.

Una buena pregunta permanece en la historia de la otra persona.

Una buena pregunta pone en marcha la reflexión.

Una buena pregunta conduce a una aclaración, a nuevas ideas o a una nueva perspectiva para quien responde a ella.


Las buenas preguntas son auténticas, hacen pensar a la otra persona. ¿Aptas en cualquier conversación? 

Quizá no, quizá encajan, quizá tienen cabida en las conversaciones profundas. 


Podemos hablar por hablar, de cualquier cosa, sin ninguna meta más que llenar el tiempo. O podemos tener conversaciones que tratan realmente sobre algo, que tienen un sentido. Una finalidad. 

Son esas conversaciones que te permiten abrir la exploración adicional de ideas y conceptos, de interrogantes y concepciones de la vida, son conversaciones impregnadas de búsqueda de sabiduría, estimulantes. Adictivas. Sencillamente adictivas. 


Sin embargo, o al menos bajo mi propia experiencia, son pocas las personas con las que podamos tener el lujo de mantener conversaciones, intercambiar preguntas y bailar, bailar cognitivamente, disfrutando del salto de unas ideas a otras, de unas reflexiones a otras... 

Quizá nuestra biología tenga parte de culpa. Me explico. Seguro que en alguna conversación has sufrido el secuestro de tu diálogo, esto es, andas contando y explicando algo cuando alguna persona presente en la conversación interrumpe sorprendentemente tu relato, porque ella también ha vivido algo similar, y ¡zas! el pretexto de esa coincidencia la invita a enganchar su relato, el relato de su experiencia (similar a la tuya, valga por ejemplo, un viaje) con el máximo de detalle... secuestrando tu tiempo, atención y relato. Ya no tiene cabida tu narrativa, la atención ha pivotado. Ahora es otra la persona que se ha apropiado de tu historia. 

Y no te esfuerces mucho, ese interlocutor está más ocupado en sí mismo (ego) que en atender a lo que querías compartir. No es más (¡ni es menos!) que no tiene capacidad de escucha. Irritante. Y lo peor, acabarás por evitar provocar conversaciones cuando esta persona esté delante. 

Claro, es una usurpadora de momentos. 

Y es que hablar de uno mismo es para nuestro cerebro una experiencia altamente gratificante. 

¿Sabes que se ha analizado por Resonancia Magnética Funcional como responde nuestro cerebro ante estas situaciones?

¿Y sabes qué hemos visto? 

El hablar de uno mismo activa el sistema de recompensa cerebral, vinculado a las sensaciones placenteras estimulantes. Tenemos una buena descarga de dopamina. 


Quizá por eso, no sea frecuente encontrar personas que tienen capacidad para frenar esos impulsos de protagonismo, y ser capaces de, en esa pausa, dirigir su atención a la formulación de preguntas, que una vez sumergidas en ellas, son tan altamente gratificantes como esa descarga de dopamina. 

Por otra parte, formular preguntas puede crear un espacio de incomodidad, y esto, obviamente, poca dopamina genera. ¿Por eso quizá, aún inconscientemente, las evitamos? 

¿Cuántas veces a los niños/niñas de pequeños, les dicen "Eso no se pregunta" ? Para que ni más ni menos, se evite esa sensación incómoda, aunque en muchas ocasiones, esa misma pregunta es la persona adulta quién se la hace, pero nunca se atreve a verbalizarla. 

Esas preguntas que requieren razonar, repensar, hablar incluso de lo tabú. 

No hablo de preguntas maleducadas, no hablo de esas fuera de lugar, hablo de esas que dan pie a salir o a exponer las creencias. 


Tolerar una pregunta y que te desafíen, que te inviten a profundizar, a reflexionar y, a veces, incluso a cuestionar tu propia forma de hablar y de pensar nos pone ansiosos y preferimos salir por la tangente. Al fin y al cabo, nuestra identidad deriva en gran medida de nuestras opiniones y creencias...

¿Cuándo reaccionas a la defensiva ante una pregunta?
¿Estás abierto a datos que socavan tu opinión? ¿O realmente no?
Piensa en un momento en el que te sentiste incómodo/a a tras una pregunta. ¿De qué no querías hablar? ¿Qué querías defender, proteger?
¿Has hecho alguna vez una pregunta que haya puesto a otra persona a la defensiva, incómoda o enfadada? ¿Qué creencia piensas que estaba tratando de proteger?

Difícil es tener destreza en el arte de preguntar cuando desde nuestra más tierna infancia, no se fomenta desde ninguna esfera esta maravillosa y necesaria destreza. 
Aunque eso, quizá, sea motivo de otra reflexión... 😉

 



viernes, 31 de marzo de 2023

Recomendación del mes: El lenguaje de la felicidad

Recomendación de una lectura que por algún motivo, me parece especialmente destacable. 

Abrimos boca con la felicidad. 

¿Quién no la desea? ¿Quién no la persigue? ¿A quién no se le ha escurrido entre las manos con profundo dolor? 

La felicidad es abstracta, personal, única e intransferible. Todos sabemos de qué hablamos pero pocas personas se sienten capaces de describirla sin trabarse en el intento. 

Ahora bien, ¿podemos hacer algo de forma concreta y consciente para ser (más) felices? 

El libro El lenguaje de la felicidad (Luis Castellanos) me parece una lectura sencilla, interesante y enriquecedora. Apropiada si te apetece navegar por ese mundo de reflexión, de permanente descubrimiento y enriquecimiento personal. 

Muy en la línea de mi filosofía de trabajo (y de vida) este libro sostiene como piedra angular la importancia de nuestro relato. Nuestro diálogo, tanto propio (interior) como con nuestros interlocutores. 

Las palabras que elegimos nos descubren. Nos descubren cómo pensamos. Como construimos nuestra realidad. Cómo le damos forma a nuestro mundo interior. 

Las palabras delatan el destino de tu mirada, de tu foco, de tu atención y tu intención. Con lo que dices, y con lo que no dices. 

Estoy de acuerdo con el autor, y convencida de que las palabras son la caligrafía del alma. Cuidado pues. Es la palabra el punto de convergencia del corazón, alma y mente. 

Aquello que decimos (y nos decimos) materializa nuestros pensamientos, creencias y mundo emocional. Y esto, querid@, es de esencial conocimiento y (re)descubrimiento si queremos caminar por la senda de la felicidad. 

 Si lo lees (o lo has leído), espero tus comentarios. 



miércoles, 11 de enero de 2023

Biblioterapia


Cada obra, cada libro que leemos (al procesarlo, interiorizarlo y/o reflejarnos en él) nos deja un mensaje que nos hace pensar, reflexionar sobre el mundo, sobre nosotros mismos, con una actitud crítica permitiéndonos de esta forma crecer como personas, encontrarle sentido a nuestras vidas y tener una posición frente al mundo.
 
La lectura es un intercambio de experiencia. Quién escribe comparte su experiencia y quién lee/escucha, la procesa, se refleja en ella, ríe, llora, libera tensiones, presiones, ansiedad, soledad, imagina, sueña, etc., se identifica y luego se reconforta, logrando un equilibrio de su estado emocional. 

Mucho más enriquecedor para lectores u oyentes si se comparten las impresiones en un grupo. 

En la antigüedad tanto griegos como egipcios relacionaban los libros con la medicina y el alma. 
En Egipto las bibliotecas se localizaban en templos denominados "Casas de vida", los cuales eran considerados centros de conocimiento y espiritualidad. El faraón Rammsés II mandó hacer una inscripción para su biblioteca que rezaba  “Remedios para el alma”. 
Para los griegos las bibliotecas eran la medicina del alma, consideraban la lectura como una forma de tratamiento médico y espiritual al concebirlas como "medicina". 
También entre los romanos se asoció la lectura con el tratamiento médico, al recomendar la lectura y discusión de las obras de grandes oradores como recurso terapéutico en el desarrollo de la capacidad crítica de los lectores. 

Y de aquellos tiempos, a otros más próximos:

Benjamín Rusch fue el primer investigador norteamericano en recomendar la biblioterapia como forma de apoyo a la psicoterapia para personas con conflictos como depresión, miedos y fobias. 

A partir de la década de los 30 la biblioterapia se transformó en una ciencia gracias a Isabel Du Boir y Emma T. Foremam. 

Y hasta hoy. La biblioterapia es una terapia basada en la lectura dirigida. Esta lectura requiere de la acción de una persona experta intermediaria entre el lector y la lectura. Además la discusión en grupo que favorece la interacción entre las personas, llevándolas a expresar sus sentimientos, miedos, angustias y ansiedades. De esta manera, el ser humano ya no está aislado para resolver sus problemas, sino que intercambia con sus semejantes experiencias y valores. Se entiende como una catarsis (entendemos como tal la transformación interior suscitada por una experiencia vital profunda, que se basa en la identificación, la introyección, la proyección, la introspección, y el estado de ánimo). 

¿Pero qué es lo que le pasa al cerebro cuando leemos? ¿Cómo es posible que una lectura nos cambie? 
A leer nos transportamos, entramos de alguna manera en el libro. Y es entonces cuando algo sucede dentro de nosotros. La mejor manera de saber qué es es mediante pruebas de neuroimagen, de nuevo la ciencia nos da respuestas a evidencias, incluso a intuiciones. 

Veamos si soy capaz de explicarlo de forma muy sencilla: 
Al leer reproducimos mentalmente lo que las palabras evocan en el mundo real. Por ejemplo, palabras como jazmín, ajo, canela (palabras asociadas a olores) activan áreas cerebrales olfativas, las que se encargan de que seamos capaces de oler. Palabras como chupar, agarrar o pegar una patada activan respectivamente áreas de la corteza premotora relacionadas con la cara, brazos o piernas. 

[ Hagamos aquí un inciso. ¿Recuerdas cuando hablamos del poder de la visualización? (Dirigido por profesionales, sí) Si te das cuenta, lo que sucede cuando trabajamos con este método, es que activamos las zonas implicadas, las mismas, que si hacemos (de verdad) aquello que visualizamos. Pongamos el ejemplo de los deportistas profesionales, cuando además de todo el entrenamiento al que se someten, entrenan también su actitud. Entre otras, está el entrenamiento mediante visualización. Quienes trabajan y profundizan en este método, pueden lograr una ejecución motora más eficiente que quienes únicamente han trabajado desde el plano físico. Si quieres conocer más sobre estos estudios, puedes empezar por aquí📌 ]

Volvemos al punto en que lo dejamos: si al leer reproducimos lo que sería en la vida real, ¿podría de alguna manera la lectura entrenarnos para la vida? 

De alguna manera, la literatura (eso sí, la buena literatura) funcionaría como un simulador de la realidad: un campo de pruebas sin riesgo donde pueden darse y practicarse condiciones particulares y extremas a las que normalmente no accedemos o no accedemos con asiduidad. 

Si buceamos en el significado etimológico de biblioterapia, vemos que es una palabra que viene del griego,  y significa biblion = libros y therapeuein= cuidar, atender, aliviar, +sufijo ia= cualidad
Es decir que biblioterapia es la lectura de todo material bibliográfico con fines terapéuticos.
Una buena lectura puede ayudarnos a transformar nuestra realidad, a cambiar nuestra actitud frente a la vida. Y justamente a través del encuentro y del intercambio de experiencias y valores es que sanamos. 

Desde nuestra libertad podemos construir y reconstruir nuestra vida.

La biblioterapia (o quizá la lectura consciente) es una experiencia única para cada persona, y esta experiencia cambia según la situación en que se encuentre la persona porque no somos los mismos, ni actuamos de la misma manera frente a una misma situación. Un mismo libro puede causar efectos distintos en otra situación porque hemos cambiado, hemos vivido ciertas experiencias, somos distintos. Escuchar o leer una buena lectura produce placer o dolor, nos emociona, nos entretiene, desarrolla la creatividad y la imaginación. Nos abre la mente, nos abre el espíritu. Nos ayuda a conocer cosas nuevas, a compartir otras opiniones, nos ayuda a crecer, nos enseña a escuchar. 

Y dado que la lectura enriquece el espíritu y desarrolla la dimensión espiritual del ser humano, aquí📌 te dejo una guía propuesta de lecturas saludables, editada, presentada, organizada y estructurada por la Xunta de Galicia. Y como no podía ser de otra manera, la eBiblio de la Comunidad Valenciana📌. 
Que las disfrutes 😊











martes, 10 de enero de 2023

¿Qué es la vida?

La vida es ardua. La vida es lucha. La vida es caída, pero también es vuelo. Amarga, y dulce. La vida es como ir a la escuela: recibimos muchas lecciones que no siempre aprendemos ni siempre incorporamos. Aunque cuanto más aprendemos, más difíciles se ponen las lecciones...
Durante toda la vida se nos ofrecen pistas que nos recuerdan la dirección que debemos seguir (para cumplir con nuestra misión de vida). Si no prestamos atención, tomamos malas decisiones y acabamos con una vida quizá no desgraciada, pero sí relativamente infeliz. 
Si ponemos atención a esas señales, aprendemos las lecciones y llevamos una vida (más) plena y feliz. 

Conscientes o no, disfrutamos del libre albedrío. Cierto: muchas veces lo negamos, responsabilizamos a la cultura de aquello que nos sucede, de aquello que vivimos. 
A la cultura, a la situación económica, al país, a los políticos.... incluso, a la suerte. 

Sin embargo, pienso (y podría argumentarlo) que casi todo lo que vivimos, es una consecuencia de nuestras decisiones. 
Siendo directa... ¿Has descubierto la finalidad de tu existencia? 

Quizá esta pregunta nos la formulamos demasiado tarde. Quizá sea más  fácil responsabilizar a la sociedad del tipo de educación que establece, y que no nos invita a incorporar una mirada introspectiva. 
Sin duda, más fácil. Aunque no, no estoy de acuerdo. 

Hay cuestiones que particularmente considero esenciales. Tenerlas claras te aportan no solo bienestar, sino claridad y rumbo. 
¿Qué te define? ¿Qué te hace ser diferente al resto?  ¿Cuáles son tus mayores virtudes? ¿Conoces tus puntos débiles? ¿Qué le da rumbo y dirección a tu vida? 
Y lo más importante, ¿eres feliz? ¿eres plenamente feliz? 

Quizá la felicidad (que es un concepto muy subjetivo) tenga que ver con el equilibrio que guardan entre sí las esferas que componen tu vida. 
Quizá tenga que ver con hacer aquello que haces cada día, elegido o no, bien hecho
Quizá tenga que ver con tener aquello con lo que disfrutas y con disfrutar aquello que tienes. 
Quizá tenga que ver con sentir satisfacción con aquello que haces y tienes. Ese "sentir satisfacción" implica saber quién eres y estar de acuerdo con la respuesta. Implica saber los motivos por los que haces aquello que haces, y estar de acuerdo con ello. 

¿Y si te concedes 15 minutos, sin nada ni nadie que te moleste? Deja que tu mente divague, deja que se libere y que se disperse. Obsérvala, simplemente obsérvala:
¿Qué hace? ¿Qué dice? ¿Qué calla? 
¿Qué tipo de verbos usa? 
¿Qué tono emplea?
¿Qué emociones despierta en ti? 


Te invito a reflexionar sobre ello periódicamente. Te sorprenderán tus respuestas. 






sábado, 16 de octubre de 2021

¿Llegas a todo?

 

¡¡No llego a todo!! 

Hay personas que esta frase la llevan tatuada. En el trabajo. En la casa. En lo personal. ¿Te reconoces? ¿Estás en ese grupo de personas? ¿Conoces a alguien que tenga por mantra esta frase? Pues entonces querid@ lector, quédate. Te esperan unos minutos de gran valor. 



Nuestra agenda, nuestros objetivos diarios, deben de ser realistas. Para ello es necesario: 
  1. Identificar lo urgente y separarlo de lo importante
  2. Identificar los fuegos que surgen que tu vida (y que te exigen tiempo para apagarlos)
  3. Planificar estratégicamente
  4. Delegar
  5. Reservar tiempo para los imprevistos
  6. Saber renunciar

Y efectivamente, te propongo este orden. 

Si sistemáticamente, si de forma habitual, no llegas a todo lo que crees que debes llegar... REFORMULA tu agenda. 

Sencillamente NO es VIABLE. 

No es que tú no seas capaz. 

No es que seas torpe. 

No es que seas tú. 

Es probablemente, que no estás siendo realista. 

Trucos... 

Habitualmente las personas que no llegan, no suelen ser personas de agenda por escrito. ¿Qué ocurre cuando usas una agenda? 

En primer lugar, debes de saber que la mayoría de las personas somos visuales (aunque también las hay que son más auditivas o kinestésicas), por tanto, ver (literalmente) aquello que tenemos que hacer nos ayuda a organizarnos. 

"Ya Bea, pero es que resulta que yo no soy una persona visual" 

Bien, te explico. El hecho de escribir implica parar y pensar. Trasladar al papel lo que en nuestra cabeza (creemos que) tenemos claro. Y además nos permite ser más realistas. La escritura, por su propia esencia, nos obliga a parar, reconstruir ideas, proyectos, planes, sentimientos, emociones de forma lineal. Sí, de forma lineal. En tu interior, todo esto sucede simultáneamente, sin embargo, cuando tienes que llevar al papel todo lo que pasa por tu mente, debes de dar orden, prioridad

Escribimos para decir(nos), obviando que la escritura nos dice.  Presta(te) atención.

Además, el acto de escribir activa el área motora, el área visual y el área cognitiva. No entraré en los innumerables beneficios de la escritura a mano en la etapa infantil, salto directa a la etapa adulta: esta actividad fomenta la memoria prospectiva ( la capacidad para recordar las acciones que se han de ejecutar en el futuro) y de trabajo, así como estimula más el cerebro al activarse otras áreas como el olfato ante el papel o el tacto de éste.  Estimula la creatividad y la organización de ideas. 

Así que ... seas visual o no, el hecho de escribir a mano, organizar, planificar y ejecutar con éxito lo previsto es un arte que puedes entrenar. 

Hay mucho más detrás de un no llego a todo, pero por lo menos aquí tienes un truco por donde empezar a generar cambios 😉


¿Te animas a hacer algún cambio? 

Si crees que puede ser de interés para más personas, puedes compartirlo. 

Si quieres ponerte en contacto conmigo, puedes hacerlo por redes sociales o a través de este cuestionario. 

Gracias por tu tiempo


miércoles, 2 de diciembre de 2020

Cinco claves para mejorar la comunicación

En los equipos, en las familias, en la vida en general la comunicación sigue siendo el talón de Aquiles de muchas, muchas personas. Las relaciones (en el ámbito personal) podrían ser mucho más satisfactorias y los resultados (en el ámbito profesional) podrían mejorar mucho si nuestra comunicación fuera más cuidada. 

Hoy hablamos de 5 claves que te ayudarán a mejorar tu comunicación, sea con quién sea. 

Cinco claves para mejorar tu comunicación: 

  1. Ante todo, respeto
  2. Cuida las formas
  3. Ante la duda, calla
  4. Sinceridad sí, sincericidio no
  5. No exijas ni insinúes. Pide
Vamos con ellas. 




El respeto es mucho más que (no) insultar o gritar. Ser discreto, oportuno, educado... aun sin compartir opinión. ¿Te gustaría que esas palabras te las dirigieran a ti tal y como tú las estás emitiendo? 


Las formas ... no se trata de lo que digo tanto cómo lo digo. Muchas veces lo que duele son las formas de expresar, de verbalizar. El tono, las falsas risas, la ironía ... cuida que tus formas sean las adecuadas. Y de nuevo ¿Te gustaría que esas palabras te las dirigieran a ti tal y como tú las estás emitiendo? 



Ante la duda, calla. ¡Siempre! Puedes meter la 🍤 por afirmar algo que supones. Incluso si hablamos de conversaciones banales, podemos cometer graves errores cuando desconocemos por ejemplo, las ideas de otras personas y hacemos chistes o comentarios sobre temas sensibles. Ante la duda, 😶



Sinceridad sí, pero con matices. Hay personas que no están preparadas para escuchar ciertas realidades. Y muchas personas se escudan en "es su problema". No, no es su problema. Tú tienes parte de responsabilidad porque eres tú quién lanza el dardo. Y cuidado si está envenenado. Ser una persona sincera es un gran valor, pero más valioso es saber hasta dónde puedes decir. ¿Estás segur@ que va a aportar algo positivo aquello que vas a decir? ¿Va a mejorar la relación? Antes de hablar analiza si lo que vas a decir es verdad (ojo con las verdades absolutas y relativas ....), es bueno para ambas partes y si va a servir de algo saberlo (cuidado de nuevo con lo relativo) 



Y por último pero no menos importante, no exijas ni insinúes. Las exigencias están relacionadas con las formas en las que se requiere algo. Así que cuidado con exigir. Insinuar es peligroso, no tiene porqué la otra persona entender con claridad tu mensaje. O puede no querer entenderlo. Con educación, claridad, respeto pide

Espero que te sirvan, que te ayuden y que sean un punto de apoyo para mejorar tu comunicación. 
Si crees que puede de utilidad a otras personas, compártelo. 

martes, 24 de noviembre de 2020

Brain Gym


Desafía tu cerebro 🧠⁣⁣ con movimiento!
⁣⁣
Aunque a día de hoy no existen estudios concluyentes sobre los beneficios del llamado movimiento #BrainGym, sí es cierto que tiene un punto muy interesante: son ejercicios válidos para activar conexiones en nuestro cerebro, para desafiarnos y poner a prueba nuestra atención y habilidad a la hora de sincronizar cuerpo y mente. ⁣⁣
⁣⁣
¿Probamos? Te reto a llevar a cabo pequeños desafíos que al principio te costarán, pero con la práctica... verás cómo cambian: 


➥Realiza juegos de coordinación y lateralidad:⁣
⁣⁣
📌 Levanta el pie derecho y haz círculos a la derecha con los dedos del pie mientras dibujas el número 6 con la mano derecha.⁣⁣
⁣⁣
📌 Ahora haz círculos a la derecha con los dedos del pie izquierdo mientras dibujas en el aire el número 6 con la mano izquierda.⁣⁣
⁣⁣
📌 Levanta los dos pies y haz círculos a la derecha con los dedos mientras dibujas en el aire un 6 con ambas manos.⁣⁣
⁣⁣
📌 Juegos con los ojos. Sigue con la mirada a tu dedo mientras haces dibujos con el mismo. Por ejemplo, puedes dibujar el símbolo del infinito o hacer ochos.⁣⁣
⁣⁣
📌 Escribe con papel y lápiz. Escribe tu nombre 5 veces con la mano derecha y 5 con la mano izquierda. Después puedes hacer lo mismo haciendo círculos y líneas rectas, 5 veces con cada mano. También puedes probar a hacerlo, sujetando el lápiz con las dos manos a la vez. ¡Verás que además es divertido!⁣⁣


Los beneficios del ejercicios son muchos y variados ¿Te recuerdo algunos?

⁣⁣📌 Mejora el humor. Se segregan endorfinas que producen bienestar. Cuanto más intenso es el ejercicio, más potente es el efecto. Por ende, controla la ansiedad y la depresión, y aumenta la autoestima. ⁣

📌 Protege la memoria. Previene la degeneración del hipocampo, la parte del cerebro relacionada con la memoria y el aprendizaje. Reduce sustancialmente el riesgo de sufrir enfermedades neurodegenerativas.⁣

📌 Facilita el sueño. Sobre todo si andas ligero a primera hora de la mañana y al aire libre.⁣

🚶‍♀️🚶🏻‍♂️🏃‍♀️🏃🏽‍♂️Y es que cuando el cuerpo se mueve, la mente se relaja. 

¿Y si no puedes hacer ejercicio intenso? Bueno, siempre nos quedará caminar con prisas ¿no? 


🎾🎿🏃🏊Y si tu estado físico te lo permite y puedes hacer deporte con la intensidad que tú elijas, te recuerdo cosas muy motivantes .... fíjate: 

El ejercicio ayuda a mantener en forma las funciones cognitivas 🧠⁣⁣ (pensar mejor). Siempre hemos creído que la actividad física tenía relación positiva y directa con las capacidades cerebrales, pero no teníamos pruebas con las que argumentar la hipótesis. Hoy sabemos que a mayor actividad aeróbica, menor degeneración neuronal ¡¡impresionante verdad!! 

Pero no queda ahí la cosa. Fíjate: ya tenemos estudios que nos indican que el ejercicio físico produce cambios (positivos) en esas zonas de nuestro cerebro en las que localizamos la memoria y los procesos emocionales, y además, también hay evidencias del impacto positivo del ejercicio físico sobre la memoria a largo plazo, mejorando la BDNF. 

¿Quieres más? Te daré más 😉 

El ejercicio físico genera neurotransmisores, como por ejemplo la serotonina, noradrenalina y dopamina, que benefician el estado de alerta, la atención o la motivación. ¿Te parece que esto tenga relación con el aprendizaje? Yo creo que sí. 

Ahora que ya sabes "a ciencia cierta" y de forma sencilla los beneficios del ejercicio sobre tu 🧠⁣⁣ ¿Qué decides?

(Fuente: Marta Romo, neurocientífica) 




¿Agobiad@ por la vida acelerada? Aprende a priorizar sin renunciar a ti mismo/a

¿Cómo priorizar lo verdaderamente importante sin perder tu esencia? Vivimos en un mundo que nos exige ir deprisa, cumplir con mil tareas y, ...