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domingo, 29 de junio de 2025

¿Agobiad@ por la vida acelerada? Aprende a priorizar sin renunciar a ti mismo/a


¿Cómo priorizar lo verdaderamente importante sin perder tu esencia?

Vivimos en un mundo que nos exige ir deprisa, cumplir con mil tareas y, además, hacerlo todo “bien”. Entre el trabajo, la familia, las redes sociales y las expectativas externas, muchas veces sentimos que nos estamos quedando atrás, que no llegamos a todo o, peor aún, que nos estamos perdiendo a nosotros mismos en el camino.

Y es que, cuando el ritmo de fuera es tan acelerado, lo esencial suele ser lo primero que sacrificamos: nuestros momentos de calma, nuestras pasiones, el cuidado personal, las relaciones auténticas… ¿Te ha pasado que terminas el día con la sensación de que hiciste mucho, pero nada de lo que realmente te importa?

¿Por qué nos cuesta tanto priorizar?

No es solo cuestión de organización. Muchas veces, detrás de la dificultad para priorizar, hay creencias profundas: el miedo a defraudar, la culpa por poner límites, la sensación de que “no es suficiente” lo que hacemos, o la idea de que debemos estar siempre disponibles para los demás.

Además, la presión de “ser productivos” puede alejarnos de nuestra autenticidad. Nos olvidamos de preguntarnos: ¿Qué es importante para mí, aquí y ahora? ¿Qué necesito para sentirme bien conmigo mismo/a?




3 pasos para reconectar con lo esencial

1. Haz una pausa y escúchate
El primer paso es
detenerte. Sí, aunque sea solo unos minutos al día. Pregúntate: ¿Qué necesito hoy? ¿Qué me haría sentir en paz? La auto escucha es la base de cualquier cambio profundo. No se trata de hacer más, sino de hacer lo que realmente resuena contigo.

2. Define tus innegociables
Haz una lista de esas cosas que, pase lo que pase, quieres cuidar: puede ser tu tiempo de descanso, tu espacio creativo, una rutina de autocuidado, o simplemente una charla sincera con alguien que quieres. Ponles nombre, dales un lugar en tu agenda y protégelos como lo harías con cualquier compromiso importante.

3. Aprende a poner límites (y a no sentir culpa por ello)
Decir “no” no te hace egoísta, te hace
responsable de tu bienestar. Recuerda: cada vez que dices “sí” a todo lo que te piden, puedes estar diciendo “no” a ti mismo/a. Empieza poco a poco, con pequeñas acciones, y observa cómo cambia tu energía cuando te permites priorizarte.

Recuerda: no tienes que ser perfecto/a

El desarrollo personal no es una carrera para convertirte en una versión idealizada de ti mismo/a. No se trata de tachar objetivos de una lista interminable, sino de vivir más alineado/a con lo que eres y lo que necesitas. Eres suficiente tal como eres, y tienes derecho a cuidarte, a equivocarte y a cambiar de opinión.

La autenticidad es tu mayor fortaleza. Permítete avanzar a tu ritmo, celebrar tus logros (por pequeños que sean) y, sobre todo, ser amable contigo en el proceso.

¿Y tú? ¿Qué vas a priorizar hoy para cuidar de ti y honrar tu esencia?

Comparte en los comentarios, me encantaría leerte y acompañarte en este viaje de autodescubrimiento.



#DesarrolloPersonal #Bienestar #Prioridades #Autenticidad #EmpowermentByEmotions





sábado, 28 de septiembre de 2024

Tus innegociables

¿Corres detrás de la felicidad? ¿Parece que la rozas pero se te escapa? Todas las personas tenemos unos mínimos innegociables que nos hacen sentir bien cuando les permitimos tener presencia en nuestra vida. Unos valores, actividades o principios. 
Cuando nos permitimos que tengan presencia en nuestra vida nos sentimos mejor. 


Plantéate qué NO es negociable en tu vida y de qué manera vas a exigirte a ti que estén presentes, con qué frecuencia y en qué medida. 

En la imagen tienes un ejemplo, que puede coincidir contigo. O no. 
Te añado además un innegociable más, mucho más importante de lo que pueda parecer: la conversación. 
La conversación es la herramienta que más impacta en nuestra mente, despierta nuestra curiosidad, alimenta la reflexión y nos ayuda a conectar puntos. Podríamos decir que es la metodología que más impacta en la transformación de una persona. Si puedes permitirte tener sesiones de terapia, hablar con tu terapeuta, intercambiar opiniones sin juicio ni prejuicio, te resultará muy enriquecedor y positivo. 
Si no puedes, busca una persona con criterio, objetiva, que te aprecie. Y conversad.  

Si además puedes organizar tus innegociables para que desde primera hora del día les puedas reservar un espacio, tendrás mayor sensación de bienestar, que repercutirá en el resto del día. 
Cuando organizamos nuestra vida en torno a nuestros innegociables, experimentamos una mayor sensación de plenitud y satisfacción. Estos elementos actúan como anclas que nos mantienen centrados, sin importar lo que ocurra a nuestro alrededor. Nos proporcionamos estabilidad emocional y mental, y nos ayudan a manejar mejor el estrés y las dificultades. 

Cumplir con tus innegociables también genera coherencia entre lo que valoras y cómo vives. Esta alineación es crucial para evitar la sensación de vacío o desconexión que muchas personas experimentan cuando se desvían de lo que es realmente importante para ellas. Es el camino hacia una vida en la que lo urgente no sustituye a lo importante.

A veces la velocidad de la vida nos obliga a posponer lo más vital ....  ¿Cómo hago de mis innegociables una prioridad cuando el entorno me lo pone difícil? 


Organiza tu tiempo conscientemente : A menudo dejamos de lado lo que más valoramos porque estamos ocupados con las demandas diarias. Establece horarios específicos en tu agenda para dedicar tiempo a tus innegociables, sin importar qué tan ocupada esté tu vida.
Comunica tus límites : Asegúrate de que las personas que te rodean comprendan lo que es importante para ti. Al establecer límites claros, puedes proteger esos aspectos innegociables sin sentirte culpable.
Reevalúa constantemente : La vida cambia, y también pueden hacerlo tus prioridades. No tengas miedo de revisar lo que en un momento fue innegociable para ti y ajustar lo que sea necesario para mantener tu bienestar.

Cuando vivimos en alineación con nuestros innegociables, construimos una vida más coherente y significativa. No es solo cuestión de prioridades, sino de respeto a uno mismo. Reconocer qué es lo que realmente importa, protegerlo y honrarlo, nos lleva a un estado de bienestar y paz interior duradero.

¿Tienes ya en mente cómo cumplir con tus innegociables? 




sábado, 3 de febrero de 2024

El arte de preguntar. O secuestrar diálogos.

 Ten paciencia con todo aquello que no se ha resuelto en tu corazón  e intenta amar las preguntas por sí mismas, como si fueran habitaciones cerradas, o libros escritos en una lengua extranjera.

No busques ahora las respuestas que no estés preparado para vivir, pues la clave es vivirlo todo.  

Vive las preguntas ahora. 

Tal vez las encuentres, gradualmente, sin notarlas, y algún día lejano llegues a las respuestas.

RAINER MARIA RILKE,
Cartas a un joven poeta


Es cierto que creemos que pasamos gran parte del día haciendo preguntas. Como también creemos que respiramos (y por eso vivimos) cuando cada vez proliferan con más éxito los cursos para aprender a respirar conscientemente... 

Nos ocurre algo muy similar cuando formulamos preguntas. O cuando creemos que formulamos preguntas... inteligentes. 

Una pregunta es una invitación. Una invitación a pensar, explicar, agudizar, profundizar, informar, investigar, conectar.

Una buena pregunta está claramente formulada y nace de una actitud abierta y curiosa.

Una buena pregunta permanece en la historia de la otra persona.

Una buena pregunta pone en marcha la reflexión.

Una buena pregunta conduce a una aclaración, a nuevas ideas o a una nueva perspectiva para quien responde a ella.


Las buenas preguntas son auténticas, hacen pensar a la otra persona. ¿Aptas en cualquier conversación? 

Quizá no, quizá encajan, quizá tienen cabida en las conversaciones profundas. 


Podemos hablar por hablar, de cualquier cosa, sin ninguna meta más que llenar el tiempo. O podemos tener conversaciones que tratan realmente sobre algo, que tienen un sentido. Una finalidad. 

Son esas conversaciones que te permiten abrir la exploración adicional de ideas y conceptos, de interrogantes y concepciones de la vida, son conversaciones impregnadas de búsqueda de sabiduría, estimulantes. Adictivas. Sencillamente adictivas. 


Sin embargo, o al menos bajo mi propia experiencia, son pocas las personas con las que podamos tener el lujo de mantener conversaciones, intercambiar preguntas y bailar, bailar cognitivamente, disfrutando del salto de unas ideas a otras, de unas reflexiones a otras... 

Quizá nuestra biología tenga parte de culpa. Me explico. Seguro que en alguna conversación has sufrido el secuestro de tu diálogo, esto es, andas contando y explicando algo cuando alguna persona presente en la conversación interrumpe sorprendentemente tu relato, porque ella también ha vivido algo similar, y ¡zas! el pretexto de esa coincidencia la invita a enganchar su relato, el relato de su experiencia (similar a la tuya, valga por ejemplo, un viaje) con el máximo de detalle... secuestrando tu tiempo, atención y relato. Ya no tiene cabida tu narrativa, la atención ha pivotado. Ahora es otra la persona que se ha apropiado de tu historia. 

Y no te esfuerces mucho, ese interlocutor está más ocupado en sí mismo (ego) que en atender a lo que querías compartir. No es más (¡ni es menos!) que no tiene capacidad de escucha. Irritante. Y lo peor, acabarás por evitar provocar conversaciones cuando esta persona esté delante. 

Claro, es una usurpadora de momentos. 

Y es que hablar de uno mismo es para nuestro cerebro una experiencia altamente gratificante. 

¿Sabes que se ha analizado por Resonancia Magnética Funcional como responde nuestro cerebro ante estas situaciones?

¿Y sabes qué hemos visto? 

El hablar de uno mismo activa el sistema de recompensa cerebral, vinculado a las sensaciones placenteras estimulantes. Tenemos una buena descarga de dopamina. 


Quizá por eso, no sea frecuente encontrar personas que tienen capacidad para frenar esos impulsos de protagonismo, y ser capaces de, en esa pausa, dirigir su atención a la formulación de preguntas, que una vez sumergidas en ellas, son tan altamente gratificantes como esa descarga de dopamina. 

Por otra parte, formular preguntas puede crear un espacio de incomodidad, y esto, obviamente, poca dopamina genera. ¿Por eso quizá, aún inconscientemente, las evitamos? 

¿Cuántas veces a los niños/niñas de pequeños, les dicen "Eso no se pregunta" ? Para que ni más ni menos, se evite esa sensación incómoda, aunque en muchas ocasiones, esa misma pregunta es la persona adulta quién se la hace, pero nunca se atreve a verbalizarla. 

Esas preguntas que requieren razonar, repensar, hablar incluso de lo tabú. 

No hablo de preguntas maleducadas, no hablo de esas fuera de lugar, hablo de esas que dan pie a salir o a exponer las creencias. 


Tolerar una pregunta y que te desafíen, que te inviten a profundizar, a reflexionar y, a veces, incluso a cuestionar tu propia forma de hablar y de pensar nos pone ansiosos y preferimos salir por la tangente. Al fin y al cabo, nuestra identidad deriva en gran medida de nuestras opiniones y creencias...

¿Cuándo reaccionas a la defensiva ante una pregunta?
¿Estás abierto a datos que socavan tu opinión? ¿O realmente no?
Piensa en un momento en el que te sentiste incómodo/a a tras una pregunta. ¿De qué no querías hablar? ¿Qué querías defender, proteger?
¿Has hecho alguna vez una pregunta que haya puesto a otra persona a la defensiva, incómoda o enfadada? ¿Qué creencia piensas que estaba tratando de proteger?

Difícil es tener destreza en el arte de preguntar cuando desde nuestra más tierna infancia, no se fomenta desde ninguna esfera esta maravillosa y necesaria destreza. 
Aunque eso, quizá, sea motivo de otra reflexión... 😉

 



viernes, 31 de marzo de 2023

Recomendación del mes: El lenguaje de la felicidad

Recomendación de una lectura que por algún motivo, me parece especialmente destacable. 

Abrimos boca con la felicidad. 

¿Quién no la desea? ¿Quién no la persigue? ¿A quién no se le ha escurrido entre las manos con profundo dolor? 

La felicidad es abstracta, personal, única e intransferible. Todos sabemos de qué hablamos pero pocas personas se sienten capaces de describirla sin trabarse en el intento. 

Ahora bien, ¿podemos hacer algo de forma concreta y consciente para ser (más) felices? 

El libro El lenguaje de la felicidad (Luis Castellanos) me parece una lectura sencilla, interesante y enriquecedora. Apropiada si te apetece navegar por ese mundo de reflexión, de permanente descubrimiento y enriquecimiento personal. 

Muy en la línea de mi filosofía de trabajo (y de vida) este libro sostiene como piedra angular la importancia de nuestro relato. Nuestro diálogo, tanto propio (interior) como con nuestros interlocutores. 

Las palabras que elegimos nos descubren. Nos descubren cómo pensamos. Como construimos nuestra realidad. Cómo le damos forma a nuestro mundo interior. 

Las palabras delatan el destino de tu mirada, de tu foco, de tu atención y tu intención. Con lo que dices, y con lo que no dices. 

Estoy de acuerdo con el autor, y convencida de que las palabras son la caligrafía del alma. Cuidado pues. Es la palabra el punto de convergencia del corazón, alma y mente. 

Aquello que decimos (y nos decimos) materializa nuestros pensamientos, creencias y mundo emocional. Y esto, querid@, es de esencial conocimiento y (re)descubrimiento si queremos caminar por la senda de la felicidad. 

 Si lo lees (o lo has leído), espero tus comentarios. 



martes, 10 de enero de 2023

¿Qué es la vida?

La vida es ardua. La vida es lucha. La vida es caída, pero también es vuelo. Amarga, y dulce. La vida es como ir a la escuela: recibimos muchas lecciones que no siempre aprendemos ni siempre incorporamos. Aunque cuanto más aprendemos, más difíciles se ponen las lecciones...
Durante toda la vida se nos ofrecen pistas que nos recuerdan la dirección que debemos seguir (para cumplir con nuestra misión de vida). Si no prestamos atención, tomamos malas decisiones y acabamos con una vida quizá no desgraciada, pero sí relativamente infeliz. 
Si ponemos atención a esas señales, aprendemos las lecciones y llevamos una vida (más) plena y feliz. 

Conscientes o no, disfrutamos del libre albedrío. Cierto: muchas veces lo negamos, responsabilizamos a la cultura de aquello que nos sucede, de aquello que vivimos. 
A la cultura, a la situación económica, al país, a los políticos.... incluso, a la suerte. 

Sin embargo, pienso (y podría argumentarlo) que casi todo lo que vivimos, es una consecuencia de nuestras decisiones. 
Siendo directa... ¿Has descubierto la finalidad de tu existencia? 

Quizá esta pregunta nos la formulamos demasiado tarde. Quizá sea más  fácil responsabilizar a la sociedad del tipo de educación que establece, y que no nos invita a incorporar una mirada introspectiva. 
Sin duda, más fácil. Aunque no, no estoy de acuerdo. 

Hay cuestiones que particularmente considero esenciales. Tenerlas claras te aportan no solo bienestar, sino claridad y rumbo. 
¿Qué te define? ¿Qué te hace ser diferente al resto?  ¿Cuáles son tus mayores virtudes? ¿Conoces tus puntos débiles? ¿Qué le da rumbo y dirección a tu vida? 
Y lo más importante, ¿eres feliz? ¿eres plenamente feliz? 

Quizá la felicidad (que es un concepto muy subjetivo) tenga que ver con el equilibrio que guardan entre sí las esferas que componen tu vida. 
Quizá tenga que ver con hacer aquello que haces cada día, elegido o no, bien hecho
Quizá tenga que ver con tener aquello con lo que disfrutas y con disfrutar aquello que tienes. 
Quizá tenga que ver con sentir satisfacción con aquello que haces y tienes. Ese "sentir satisfacción" implica saber quién eres y estar de acuerdo con la respuesta. Implica saber los motivos por los que haces aquello que haces, y estar de acuerdo con ello. 

¿Y si te concedes 15 minutos, sin nada ni nadie que te moleste? Deja que tu mente divague, deja que se libere y que se disperse. Obsérvala, simplemente obsérvala:
¿Qué hace? ¿Qué dice? ¿Qué calla? 
¿Qué tipo de verbos usa? 
¿Qué tono emplea?
¿Qué emociones despierta en ti? 


Te invito a reflexionar sobre ello periódicamente. Te sorprenderán tus respuestas. 






sábado, 16 de octubre de 2021

¿Llegas a todo?

 

¡¡No llego a todo!! 

Hay personas que esta frase la llevan tatuada. En el trabajo. En la casa. En lo personal. ¿Te reconoces? ¿Estás en ese grupo de personas? ¿Conoces a alguien que tenga por mantra esta frase? Pues entonces querid@ lector, quédate. Te esperan unos minutos de gran valor. 



Nuestra agenda, nuestros objetivos diarios, deben de ser realistas. Para ello es necesario: 
  1. Identificar lo urgente y separarlo de lo importante
  2. Identificar los fuegos que surgen que tu vida (y que te exigen tiempo para apagarlos)
  3. Planificar estratégicamente
  4. Delegar
  5. Reservar tiempo para los imprevistos
  6. Saber renunciar

Y efectivamente, te propongo este orden. 

Si sistemáticamente, si de forma habitual, no llegas a todo lo que crees que debes llegar... REFORMULA tu agenda. 

Sencillamente NO es VIABLE. 

No es que tú no seas capaz. 

No es que seas torpe. 

No es que seas tú. 

Es probablemente, que no estás siendo realista. 

Trucos... 

Habitualmente las personas que no llegan, no suelen ser personas de agenda por escrito. ¿Qué ocurre cuando usas una agenda? 

En primer lugar, debes de saber que la mayoría de las personas somos visuales (aunque también las hay que son más auditivas o kinestésicas), por tanto, ver (literalmente) aquello que tenemos que hacer nos ayuda a organizarnos. 

"Ya Bea, pero es que resulta que yo no soy una persona visual" 

Bien, te explico. El hecho de escribir implica parar y pensar. Trasladar al papel lo que en nuestra cabeza (creemos que) tenemos claro. Y además nos permite ser más realistas. La escritura, por su propia esencia, nos obliga a parar, reconstruir ideas, proyectos, planes, sentimientos, emociones de forma lineal. Sí, de forma lineal. En tu interior, todo esto sucede simultáneamente, sin embargo, cuando tienes que llevar al papel todo lo que pasa por tu mente, debes de dar orden, prioridad

Escribimos para decir(nos), obviando que la escritura nos dice.  Presta(te) atención.

Además, el acto de escribir activa el área motora, el área visual y el área cognitiva. No entraré en los innumerables beneficios de la escritura a mano en la etapa infantil, salto directa a la etapa adulta: esta actividad fomenta la memoria prospectiva ( la capacidad para recordar las acciones que se han de ejecutar en el futuro) y de trabajo, así como estimula más el cerebro al activarse otras áreas como el olfato ante el papel o el tacto de éste.  Estimula la creatividad y la organización de ideas. 

Así que ... seas visual o no, el hecho de escribir a mano, organizar, planificar y ejecutar con éxito lo previsto es un arte que puedes entrenar. 

Hay mucho más detrás de un no llego a todo, pero por lo menos aquí tienes un truco por donde empezar a generar cambios 😉


¿Te animas a hacer algún cambio? 

Si crees que puede ser de interés para más personas, puedes compartirlo. 

Si quieres ponerte en contacto conmigo, puedes hacerlo por redes sociales o a través de este cuestionario. 

Gracias por tu tiempo


miércoles, 2 de diciembre de 2020

Cinco claves para mejorar la comunicación

En los equipos, en las familias, en la vida en general la comunicación sigue siendo el talón de Aquiles de muchas, muchas personas. Las relaciones (en el ámbito personal) podrían ser mucho más satisfactorias y los resultados (en el ámbito profesional) podrían mejorar mucho si nuestra comunicación fuera más cuidada. 

Hoy hablamos de 5 claves que te ayudarán a mejorar tu comunicación, sea con quién sea. 

Cinco claves para mejorar tu comunicación: 

  1. Ante todo, respeto
  2. Cuida las formas
  3. Ante la duda, calla
  4. Sinceridad sí, sincericidio no
  5. No exijas ni insinúes. Pide
Vamos con ellas. 




El respeto es mucho más que (no) insultar o gritar. Ser discreto, oportuno, educado... aun sin compartir opinión. ¿Te gustaría que esas palabras te las dirigieran a ti tal y como tú las estás emitiendo? 


Las formas ... no se trata de lo que digo tanto cómo lo digo. Muchas veces lo que duele son las formas de expresar, de verbalizar. El tono, las falsas risas, la ironía ... cuida que tus formas sean las adecuadas. Y de nuevo ¿Te gustaría que esas palabras te las dirigieran a ti tal y como tú las estás emitiendo? 



Ante la duda, calla. ¡Siempre! Puedes meter la 🍤 por afirmar algo que supones. Incluso si hablamos de conversaciones banales, podemos cometer graves errores cuando desconocemos por ejemplo, las ideas de otras personas y hacemos chistes o comentarios sobre temas sensibles. Ante la duda, 😶



Sinceridad sí, pero con matices. Hay personas que no están preparadas para escuchar ciertas realidades. Y muchas personas se escudan en "es su problema". No, no es su problema. Tú tienes parte de responsabilidad porque eres tú quién lanza el dardo. Y cuidado si está envenenado. Ser una persona sincera es un gran valor, pero más valioso es saber hasta dónde puedes decir. ¿Estás segur@ que va a aportar algo positivo aquello que vas a decir? ¿Va a mejorar la relación? Antes de hablar analiza si lo que vas a decir es verdad (ojo con las verdades absolutas y relativas ....), es bueno para ambas partes y si va a servir de algo saberlo (cuidado de nuevo con lo relativo) 



Y por último pero no menos importante, no exijas ni insinúes. Las exigencias están relacionadas con las formas en las que se requiere algo. Así que cuidado con exigir. Insinuar es peligroso, no tiene porqué la otra persona entender con claridad tu mensaje. O puede no querer entenderlo. Con educación, claridad, respeto pide

Espero que te sirvan, que te ayuden y que sean un punto de apoyo para mejorar tu comunicación. 
Si crees que puede de utilidad a otras personas, compártelo. 

martes, 24 de noviembre de 2020

Brain Gym


Desafía tu cerebro 🧠⁣⁣ con movimiento!
⁣⁣
Aunque a día de hoy no existen estudios concluyentes sobre los beneficios del llamado movimiento #BrainGym, sí es cierto que tiene un punto muy interesante: son ejercicios válidos para activar conexiones en nuestro cerebro, para desafiarnos y poner a prueba nuestra atención y habilidad a la hora de sincronizar cuerpo y mente. ⁣⁣
⁣⁣
¿Probamos? Te reto a llevar a cabo pequeños desafíos que al principio te costarán, pero con la práctica... verás cómo cambian: 


➥Realiza juegos de coordinación y lateralidad:⁣
⁣⁣
📌 Levanta el pie derecho y haz círculos a la derecha con los dedos del pie mientras dibujas el número 6 con la mano derecha.⁣⁣
⁣⁣
📌 Ahora haz círculos a la derecha con los dedos del pie izquierdo mientras dibujas en el aire el número 6 con la mano izquierda.⁣⁣
⁣⁣
📌 Levanta los dos pies y haz círculos a la derecha con los dedos mientras dibujas en el aire un 6 con ambas manos.⁣⁣
⁣⁣
📌 Juegos con los ojos. Sigue con la mirada a tu dedo mientras haces dibujos con el mismo. Por ejemplo, puedes dibujar el símbolo del infinito o hacer ochos.⁣⁣
⁣⁣
📌 Escribe con papel y lápiz. Escribe tu nombre 5 veces con la mano derecha y 5 con la mano izquierda. Después puedes hacer lo mismo haciendo círculos y líneas rectas, 5 veces con cada mano. También puedes probar a hacerlo, sujetando el lápiz con las dos manos a la vez. ¡Verás que además es divertido!⁣⁣


Los beneficios del ejercicios son muchos y variados ¿Te recuerdo algunos?

⁣⁣📌 Mejora el humor. Se segregan endorfinas que producen bienestar. Cuanto más intenso es el ejercicio, más potente es el efecto. Por ende, controla la ansiedad y la depresión, y aumenta la autoestima. ⁣

📌 Protege la memoria. Previene la degeneración del hipocampo, la parte del cerebro relacionada con la memoria y el aprendizaje. Reduce sustancialmente el riesgo de sufrir enfermedades neurodegenerativas.⁣

📌 Facilita el sueño. Sobre todo si andas ligero a primera hora de la mañana y al aire libre.⁣

🚶‍♀️🚶🏻‍♂️🏃‍♀️🏃🏽‍♂️Y es que cuando el cuerpo se mueve, la mente se relaja. 

¿Y si no puedes hacer ejercicio intenso? Bueno, siempre nos quedará caminar con prisas ¿no? 


🎾🎿🏃🏊Y si tu estado físico te lo permite y puedes hacer deporte con la intensidad que tú elijas, te recuerdo cosas muy motivantes .... fíjate: 

El ejercicio ayuda a mantener en forma las funciones cognitivas 🧠⁣⁣ (pensar mejor). Siempre hemos creído que la actividad física tenía relación positiva y directa con las capacidades cerebrales, pero no teníamos pruebas con las que argumentar la hipótesis. Hoy sabemos que a mayor actividad aeróbica, menor degeneración neuronal ¡¡impresionante verdad!! 

Pero no queda ahí la cosa. Fíjate: ya tenemos estudios que nos indican que el ejercicio físico produce cambios (positivos) en esas zonas de nuestro cerebro en las que localizamos la memoria y los procesos emocionales, y además, también hay evidencias del impacto positivo del ejercicio físico sobre la memoria a largo plazo, mejorando la BDNF. 

¿Quieres más? Te daré más 😉 

El ejercicio físico genera neurotransmisores, como por ejemplo la serotonina, noradrenalina y dopamina, que benefician el estado de alerta, la atención o la motivación. ¿Te parece que esto tenga relación con el aprendizaje? Yo creo que sí. 

Ahora que ya sabes "a ciencia cierta" y de forma sencilla los beneficios del ejercicio sobre tu 🧠⁣⁣ ¿Qué decides?

(Fuente: Marta Romo, neurocientífica) 




martes, 22 de septiembre de 2020

Hacia nuevos modelos sociales y educativos



Cuando hablamos de educar en igualdad de género y oportunidades, debemos hacer una pequeña pausa, mirar de dónde venimos, analizar dónde estamos e inferir nuestro destino. El futuro, futuro es, y siempre podremos modificarlo si jugamos con las premisas que lo perfilan. 

Es por ello que si hoy hablo sobre igualdad en la infancia, es importante, clave diría yo, afirmar que el sexismo se aprende desde la infancia, la igualdad también. 

Las experiencias personales, familiares y sociales que suceden en la infancia (ojo, y en la adolescencia) tienen especial relevancia para el yo futuro del individuo en cuestión. 

Somos seres sociales por naturaleza y nos adaptamos con (suma) facilidad a los cambios que nuestro entorno nos ofrece. Esos cambios son posibles gracias a nuestra gran plasticidad, mucho mayor en los primeros años de vida, más oxidada a medida que maduramos. 

No por la edad, sino por el menor entrenamiento (consciente o no) de nuestras nuevas neuronas, esas que nacen cada día y necesitan ser activadas para no perderse por el camino ...

Cuando nacemos, y desde nuestra más tierna infancia, aprendemos a comportarnos en sociedad según seamos 👦 o 👧. Esto es lo que llamamos socialización de género. 

Son modelos básicos que aprendemos desde la infancia y que son necesarios para dar significado al mundo social y emocional propio y ajeno, son los modelos que nos dicen qué actividades debemos incluir o excluir de nuestro propio catálogo, siempre vista dicha inclusión o exclusión desde el género, son los modelos que nos dicen lo que es apropiado o inapropiado (nuevamente desde el género) así como supone la cimentación de las creencias que regularán, entre otras, la conducta entre lo que se dice y lo que se piensa, entre lo que se siente y lo que se hace. Siempre desde el género.



Y así aprendemos y reproducimos generaciones. Reproducimos los esquemas emocionales y sociales de una generación a la siguiente. Sin darnos cuenta. Sin hacerlo con propósito. Regalamos una herencia inconscientemente. 


¿Es posible entonces frenar esa repetición sexista tantas veces inconsciente? 

Sí, indudablemente es posible. Aunque difícil, muy difícil. 

Primero es necesario comprender (y para ello, hay que bucear o nos tienen que explicar) como se ha desarrollado todo ese engranaje que hace posible la sencillez del sexismo en todas las esferas de nuestras vidas. 

Es preciso considerar cómo se estructuran las relaciones y se resuelven los conflictos en los diferentes  contextos que lo han seguido reproduciendo hasta la actualidad, o lo que es lo mismo ... en todos. Laboral, académico, social, deportivo, digital... todos los contextos que podamos contemplar en nuestra sociedad están teñidos de sexismo. Que lo veamos o no es otra historia. 

Vámonos, por ejemplo, a la estructura familiar tradicional, encontramos la digital y la analógica. Los estudios nos confirman que esas familias que están en contacto con lo que sucede más allá de la familia, que comparten la responsabilidad de educar desde un estatus de igualdad, que manifiestan un vínculo afectivo basado en el respeto mutuo, y que ejercen la autoridad y el poder necesario para educar/empoderar desde esquemas compatibles con los actuales valores democráticos presentan menos dificultades a la hora de resolver dificultades no sólo como unidad familiar, sino en términos independientes. 

Por extensión, en el modelo educativo sucede el mismo fenómeno. Y vamos más allá: los indicadores de resultados académicos reflejan que la ancestral desventaja de las mujeres para el estudio y el trabajo que con él se relaciona no sólo ha desaparecido, sino que parece haberse invertido en las generaciones jóvenes. No conviene olvidar, sin embargo, que la superior preparación que con frecuencia tienen las mujeres sigue chocando con “un techo de cristal” y "suelo pegajoso" que les impide acceder en condiciones de igualdad a puestos laborales de poder, debido, en parte, a la dificultad de conciliar el ámbito público con el privado, en torno a la cual se sigue reproduciendo la división sexista de esferas. 

¿Cómo explicar que en los diversos indicadores de éxito escolar las mujeres obtengan resultados mejores que los hombres?

Nos da respuesta aunque incompleta, el entrenamiento de serie que nos brindan a las mujeres por el hecho de serlo, en todo el repertorio de cualidades asociadas a las habilidades sociales tales como:  empatía, capacidad para tolerar frustraciones, tendencia a ponerse en el lugar de los demás y un largo, larguísimo etcétera. 






¿Entonces? 

Para explicar estas diferencias conviene tener en cuenta que la presión social para el estereotipo masculino sigue siendo más rígida y coercitiva que la presión para el estereotipo femenino, y que las mujeres suelen percibir la superación del sexismo como una ganancia mientras que los hombres tienden a percibirla como una pérdida. 

Para construir una cultura de igualdad es preciso ayudar, también a los hombres, a reconocer como una ganancia la liberación de la presión machista que condiciona su desarrollo y el de las personas con las que vaya a relacionarse. 


Importantísimo basar esta construcción sobre tres pilares, que desarrollaré en un siguiente artículo, que son: 

1) El componente cognitivo del sexismo,

2) El componente afectivo o valorativo, y 

3) El componente conductual del sexismo. 


Hombres y  mujeres pagamos un peaje muy elevado para mantener esta sociedad sexista. Peaje que muchas veces es desconocido, por ejemplo en el ámbito sanitario (nuestra propia salud) o en el ámbito de la PRL (prometo dedicar otro artículo,en breve, en el que puedas conocer, si es que todavía no sabes, las grandes repercusiones que tiene para nuestra salud el sexismo) 

Pagamos un coste del que no tenemos conocimiento y cuyas consecuencias sólo benefician a quienes dibujan y manejan este sistema y se benefician del mismo. Pero esto es tema para otra ocasión. 





miércoles, 19 de agosto de 2020

La vida va en serio



La vida va en serio, porque puede llegar a ser muy corta. 

La vida va en serio, porque sólo una te puede parecer demasiado breve para alcanzar todo a lo que aspiras. 

La vida va en serio, porque cuando la vives desde quizá mucho tiempo más del que recuerdas, te das cuenta que tu existencia no va tanto de vivir sino de saber para qué vives. 

Definitivamente, la vida va muy en serio. 


Marzo del 2020 marcó un antes y un después en nuestra historia más reciente. Ha supuesto abrir la puerta para muchas personas, empresas, organizaciones y profesionales, a la tensión permanente, a la incertidumbre laboral. Y cuanto menos, mi reflexión, pasa por el análisis de la repercusión y presencia de nuestras competencias emocionales dentro de todo este huracán que parece no tener fin. 

Hemos dado inicio a un viaje cuyo destino desconocemos. El recorrido tampoco podemos establecerlo con mucha anticipación. Sólo una cosa es cierta: el deseo común es mantener y potenciar nuestra salud (y la de nuestros seres queridos) y nuestro trabajo/profesión. 

Y en este viaje, creamos la realidad desde el interior hacia el exterior. De ahí la importancia de saber quienes somos, qué nos identifica, que nos construye, qué nos dibuja. Es preciso conocer nuestro sistema de creencias, sistema que nos limita o nos potencia, y que es nuestra responsabilidad conocer. 

Hay muchas variables que no dependen de nosotros, por eso, sobre las que sí tenemos responsabilidad, hemos de trabajar con toda nuestra intención, fuerza y coraje. 

En nuestro mundo, ahora ¿qué impera? Dos emociones, me atrevo a afirmar: la incertidumbre y el miedo. 

La Inteligencia Emocional es "una habilidad para percibir, asimilar, comprender y regular las propias emociones y la de los demás promoviendo un crecimiento emocional e intelectual" (Mayer y Salovey)

Por tanto, si nos paramos a pensar que ahora más que nunca hay emociones que dominan mucho más que antaño las decisiones,¿no es lógico parar y pensar cómo nos afectan en nuestro día a día profesional y qué podemos hacer para no salir perdiendo? 

El “esfuerzo” cognitivo y conductual que debemos realizar para manejar esos estresores externos o internos  y que son evaluados como algo que excede los recursos de la persona, es lo que llamamos estrategias de afrontamiento.

Claro, quién es consciente de cómo vive su vida, puede plantearse (con toda la razón) que este mismo esfuerzo ha tenido que hacerlo en numerosas ocasiones a lo largo de su vida. 

En definitiva no es más (ni es menos) que aprender a afrontar un reto, obstáculo o problema, llámalo como quieras, desde 

a) la atención en la tarea, centrándose en resolver el problema de manera lógica, las soluciones y en la elaboración de planes de acción;

o desde b) centrándose en las respuestas emocionales que das a la situación que quieres resolver, para tomar consciencia de cómo estás respondiendo. 

Quién me ha escuchado en alguna disertación, sabe que las conjunciones me gustan ... ¿Y tenemos que elegir? Elijo la "y"

Resolver una situación problemática, requiere o puede requerir de múltiples opciones viables. Quizá elegir todas no sea siempre la mejor opción, pero en este caso, conjugar ambas puede ser enriquecedor. 

Obviamente, es necesario centrarse en el problema y buscar esas soluciones que la mencionada opción A nos va a permitir implementar. Ahora bien, en ese proceso de implementación, encontraremos probablemente, dificultades íntimamente relacionadas con la opción B... y si soy consciente de aquello que me limita para desplegar la totalidad de las soluciones ¿acaso no tendré más probabilidades de éxito? 

Cuando fusionamos la atención plena con el despliegue de los recursos que la inteligencia emocional nos brinda, surge, bajo mi opinión, la mejor solución. 



Aterrizando conclusiones al mundo de la empresa ...

Como responsables de una empresa o de una actividad profesional, ¿qué influencia a los compradores a tomar sus decisiones de compra? Indistintamente de si hablamos de servicios o de productos. 

Con el auge tecnológico, el marketing está dirigido a capturar a los consumidores a través de historias que los cautiven y llevándonos a terrenos más emocionales, los cuales tienen un peso mayor en las decisiones de adquirir un producto o servicio. Tener un mayor conocimiento de los estímulos que afectan a los usuarios, es una apuesta que las empresas deben tomar para cumplir sus objetivos de ventas. 

El verano nos está dando tregua, pero ... el otoño llegará y con él el freno y selección de los gastos. 

Muchas actividades se están reinventando, ofreciendo canales duales, optimizando el trabajo que hasta el momento estaban haciendo y que empezaba a dar frutos haciendo uso de diferentes canales de comunicación con el cliente... Ciertamente muchas actividades dependientes del turismo, hostelería y ocio necesitan una profunda reconversión. 

Sea como sea el caso, sí hay un elemento común a todas las actividades: 

Para una firma, una marca, para toda actividad empresarial no es suficiente con que se le vea y se le oiga, es necesario que sea experimentada y vivida; por esto, las empresas deben tener en cuenta que la forma de vender es a través de la generación de emociones en los clientes. 

¿Cómo hacerlo? 

1. Vende experiencias, no productos ni servicios; cuando los clientes son tocados a través de las emociones humanas, la racionalidad pierde validez. 
2. Si la experiencia es satisfactoria, el precio pasa a un segundo plano. 
3. Estamos en la era del marketing de individuos no de masas. 
4. Si el producto es bueno, el boca a boca entrara en acción. 
5. Ten en cuenta la fórmula: ver, tocar, experimentar, comprar. 



Si te eligen, es por cómo vendes lo que haces. Y esto, no es más ni es menos, que conjugar las habilidades emocionales en tu estrategia de empresa. 

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